El Ajedrez es algo más que un juego. Es una diversión intelectual, que tiene algo de arte y mucho de ciencia. Es también un medio de acercamiento social e intelectual; el Ajedrez es en el orden intelectual lo que el deporte en el orden físico; un medio agradable de ejercitar la parte del cuerpo humano que se desea desarrollar. Además, desde el punto de vista social, los iniciados tienen el resto de su vida una diversión útil para pasar alegremente muchas horas, y sirve como pocas cosas en este mundo para distraer y olvidar momentáneamente las preocupaciones de la vida diaria”.  José R. Capablanca, ex -Campeón Mundial.
Es penoso que en la República Dominicana (como sucede aún en muchos países latinoamericanos) no se ejecute una política de Estado para definitivamente contemplar el Ajedrez como una materia docente más. Tal vez existan proyectos por llevar a la práctica esa idea, algunos engavetados y durmiendo una interminable siesta y otros más cercanos a su ejecución, pero en la realidad, la práctica/docente del Ajedrez está desaparecida en la mayoría de los planteles educacionales del país, sean públicos o privados.
En Santo Domingo, en los pocos Colegios privados o Escuelas públicas donde se dan Jaques, es por iniciativa propia de Directores amantes del Ajedrez o conocedores de los beneficios que el mismo reporta en la formación intelectual de los niños y jóvenes.
                                                Campeonas del Colegio Los Embajadores
El Colegio Los Embajadores –donde su Director es un ferviente aficionado al Juego Ciencia- el Liceo Francés y el Colegio Mi Dulce Hogar –donde sus Directores conocen las bondades del Ajedrez-, son casos aislados que representan ejemplos a seguir, incluso por Instituciones privadas de gran prestigio social pero que no cuentan con el Ajedrez como una materia educativa y si acaso, lo tienen como un deporte opcional atendido por un Profesor de otro deporte o de Educación física con mínimos conocimientos del Juego Ciencia.
Clases de Ajedrez en el Liceo Francés de Santo Domingo
Recientemente hemos visto que el ex-Campeón Mundial Gary Kasparov, estuvo en Francia y Alemania fomentando la docencia y la práctica ajedrecística entre los escolares de esos países. Asimismo, el Presidente de la Federación Internacional de Ajedrez estuvo en varios países latinoamericanos exponiendo su “Plan de Ajedrez Escolar” ante las autoridades deportivas y educacionales como una vía de incentivar la práctica/docencia del Ajedrez.
Gary Kasparov en Francia
Y es que mundialmente el Ajedrez cada día gana más seguidores e importancia dada sus cualidades de ser algo más que un juego y una diversión intelectual que proporciona satisfacción competitiva; también aporta diversos beneficios a sus practicantes;  investigaciones recientes permiten afirmar que el mismo ayuda a retrasar la aparición de la  enfermedad neurodegenerativa llamada mal de Alzheimer. Asimismo, en los últimos años se manejan hipótesis acerca de la utilización del Ajedrez como patrón para tomas de decisiones en determinados procesos económicos.
Pero además, ¿por qué a nivel mundial se favorece su práctica entre niños y jóvenes? Veamos las razones que determinan la necesidad de la práctica del Ajedrez desde edades tempranas:
El Ajedrez es muy beneficioso para los niños
Nuestros niños en edad escolar no están aprendiendo a razonar en los cursos básicos de educación; esto es así porque el sistema de formación fomenta la memorización más que la capacidad de análisis. La mayoría de los niños presentan poca estimulación de lectura, comprensión, expresión, y redacción de textos en todas las áreas curriculares.
Para el estudiante promedio dominicano (y de otros países) pensar creativamente le resulta aburrido; esto trae como consecuencia que los futuros profesionales formados en la rutina de la repetición no contarán con las herramientas necesarias para triunfar en el mundo laboral.
Una nación que no esté formada para el pensamiento creativo, es una nación condenada a permanecer en el subdesarrollo; se impone la aplicación de algún método que capte la atención de los niños, manteniéndolos entretenidos mientras su cerebro se acostumbra al análisis.
 No hay dudas que la práctica del Ajedrez es el método adecuado para conseguir estos objetivos ya que constituye una herramienta educativa y placentera que ayuda a los niños y jóvenes a resolver sus problemas cotidianos. Utilizar el Juego Ciencia como tal,  es contribuir con el desarrollo presente y futuro de la sociedad ya que se estarán formando personas con un nivel de inteligencia superior, capaz de adaptarse a los cambios siempre latentes de un mundo complejo donde el aprendizaje es permanente y necesario.
Campeonato Mundial por edades – Brasil, nov/2011
Son muchas las ventajas que trae la práctica del Ajedrez, y no por ser un juego debe considerarse sin trascendencia, mucho menos en los niños, pues lo que ellos aprenderán será decisivo en sus vidas. Hace miles de años, Platón ya mencionaba la importancia del juego en los niños: “todo el mundo cree que los juegos de niños no son más que juegos, pero se equivocan, el juego infantil es el factor determinante en la formación del perfecto ciudadano”.
El Ajedrez, gracias a sus características lúdicas e intelectuales, es un recurso pedagógico apropiado para ayudar a que niñas y niños desarrollen múltiples habilidades mentales que, sin duda, optimizarán sus procesos de aprendizaje. Solamente esta cualidad comprobada del Ajedrez, ya justificaría el intento de incluirlo dentro del aula de clases y hacerlo accesible a todos los alumnos a partir de los primeros años, momento privilegiado para colocar las bases de una formación integral.
El Ajedrez se juega en todo el Universo….y cada día más
Colocar el Ajedrez al servicio de la educación no sólo tiene como finalidad desarrollar el arte de pensar sino también cultivar valores. Dada sus propiedades,  es un escenario ideal a través del cual el maestro puede continuar la sana construcción del mundo interno de los niños.
Por demás, el Ajedrez, que  tiene un enorme potencial educativo y formativo, puede actuar como canalizador de un importante número de aspectos de carácter psicológico, de formación de la personalidad. Ya desde que comienza a mover las piezas, el niño casi sin darse cuenta comienza a pensar, a captar y generar ideas.
La práctica del Ajedrez ayuda considerablemente en el proceso evolutivo mental del niño. Aumenta la capacidad de cálculo, desarrolla el razonamiento lógico. Estimula la imaginación creadora, fortalece la concentración mental y contribuye notablemente a formar el espíritu de investigación y de inventiva y activa el dinamismo de la memoria. Asimismo, despierta y agudiza el sentido crítico. Crea hábitos positivos en la esfera del pensamiento: disciplina mental, razonamiento, memoria, investigación, análisis y síntesis.
El Ajedrez está de moda: Mihail Gorbachov,
 expresidente de la URSS y Premio Nobel de la Paz, 
asistió al Campeonato Mundial Femenino
Por ser una actividad mental donde convergen factores creativos, artísticos, científicos y deportivos, el Ajedrez se ha extendido en todo el Universo y en Cuba, Rusia, Estados Unidos, Alemania, Francia, Argentina, España, Venezuela e Inglaterra, entre otros países, se han hecho interesantes ensayos en las escuelas para estudiar la relación existente entre el Ajedrez y la educación con resultados muy positivos, los cuales fundamentaron la tesis acerca del Ajedrez como un valioso auxiliar en el proceso pedagógico en todos los niveles y aplicable en todas las áreas educativas.
El Ajedrez enseña a pensar
CAPACIDADES INTELECTUALES QUE DESARROLLA EL AJEDREZ
Destacados investigadores han reconocido los múltiples beneficios que brinda el Ajedrez en las áreas del desarrollo de la capacidad intelectual y de las habilidades de inteligencia emocional y afirman que el milenario juego constituye una herramienta para el mejoramiento del coeficiente intelectual y el rendimiento escolar de los niños y jóvenes que lo han practican.
Atención y concentración: esta es una de las capacidades que más rápidamente promueve el Ajedrez. El desarrollo de una partida puede ser arduo, con múltiples alternativas y dentro de un límite de tiempo significativo. Una desatención durante la partida puede contribuir a realizar jugadas erróneas que conllevan a la pérdida de la misma. Por lo tanto, el ajedrecista debe mantener un altísimo grado de atención y concentración durante el juego. Este mejoramiento en la capacidad de concentración se llega a manifestar también en otras áreas de desempeño de la persona.
Análisis y síntesis: Durante la partida de Ajedrez, el jugador se enfrenta en cada jugada a múltiples alternativas y a la necesidad de contrarrestar las amenazas del contrario. Esto implica que deba analizar múltiples alternativas de respuesta y sintetizar cuál es la más  apropiada.
Memoria: debido a la multiplicidad de variantes que se calculan ante  cada jugada durante una partida,  y al relativo tiempo con que cuenta  para escoger la mejor respuesta, una buena memoria es un aliado muy importante para el ajedrecista. Muchas de las repuestas pueden basarse en la experiencia o el conocimiento  del jugador de posiciones similares jugadas en otras partidas y para eso es necesario recordar muchas partidas. 
Resolución de problemas y toma de decisiones bajo presión: durante la partida, el ajedrecista enfrenta diferentes problemas para los que debe definir y aplicar una estrategia de solución. Como el tiempo es un factor limitante en las partidas de Ajedrez, deben también tomarse importantes decisiones sobre la estrategia a seguir bajo la presión del tiempo.
Capablanca: el niño que llegó a Campeón Mundial
Creatividad e imaginación: en el Ajedrez no es suficiente tratar de seguir patrones de jugadas estudiadas o practicadas previamente. A fin de lograr ventajas claras sobre su oponente, el ajedrecista debe imaginar posiciones distintas a la que está presente en el tablero y definir estrategias que le permitan llegar a ellas.

El razonamiento lógico-matemático: el tipo de razonamiento empleado en el Ajedrez es similar al utilizado en las Matemáticas. Algunas investigaciones han mostrado una importante correlación entre la práctica del Ajedrez y el mejoramiento de las habilidades lógico-matemáticas, fundamentalmente en los niños y jóvenes.

HABILIDADES DE INTELIGENCIA EMOCIONAL QUE  DESARROLLA EL AJEDREZ
Control emocional: el desarrollo de una partida de Ajedrez requiere de un alto grado de control emocional. Un jugador no se puede dejar llevar por la ira o la frustración ante una mala jugada realizada, pues podría no lograr recuperarse y perder la partida. Ante una mala jugada propia, el ajedrecista debe actuar de forma fría para que el oponente no lo perciba y definir una nueva estrategia para sobreponerse al error. El Ajedrez también permite al niño aprender a controlar sus sentimientos de frustración ante la derrota y convertirlos en energía positiva para enfrentar el próximo reto superando los errores cometidos.
Sentido de transparencia: para jugar Ajedrez  se requiere darle seguimiento a una serie de reglas técnicas cuyo incumplimiento es penalizado. Tampoco, el jugador puede culpar a otros de sus errores. Son sus propias capacidades y acciones las que determinan su desempeño. El jugador debe aprender a ser honesto e íntegro consigo mismo y con quienes le rodean. El Ajedrez se promueve la honestidad y la integridad de la persona.
Adaptabilidad: Durante el desarrollo de una partida se presentan situaciones inesperadas, que exigen al jugador adaptar sus estrategias de acuerdo a la nueva situación en el tablero  de juego.
Sentido de logro y autoestima: El Ajedrez es un combate mental en el que el dominio del carácter es importante para ir subiendo el nivel de juego mediante el estudio, esfuerzo y la práctica. La suerte no es un factor de importancia en el juego; es el mejoramiento de las habilidades y los  conocimientos técnicos del jugador el que le hará vencedor. Esto hace que conforme se vaya mejorando en el juego, se vaya incrementando la autoestima de la persona y  tomando más confianza para aprender y enfrentar otras situaciones.
Iniciativa: El éxito en el Ajedrez requiere de mucha iniciativa y creatividad durante el desarrollo del juego.
Empatía: En el Ajedrez es muy importante comprender la estrategia del oponente e interpretar sus emociones para anticiparse a sus acciones.
Trabajo en equipo y colaboración: A pesar de ser un juego individual, en el Ajedrez también se compite por equipos.  Para tener éxito se desarrolla una colaboración entre todos los miembros del equipo. Este mismo sentimiento de trabajo en equipo y colaboración se desarrolla a nivel de los Clubes de Ajedrez, Escuelas y Colegios. También, es práctica común en los torneos de Ajedrez el que los jugadores analicen las partidas después de finalizadas, lo cual es un trabajo ejemplar de colaboración para el mejoramiento y superación personal.

Por PINALCHESS

Maestro Internacional de Ajedrez FIDE Trainer Licenciado en Economía Articulista

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