No hacer leña… pero sí analizar.

Delegación dominicana a Batumi 2018

El Ajedrez actual  es muy diferente al de hace 20 – 25 años. La desintegración de la Unión Soviética al comienzo de los años 90 y la aparición de 15 países de buen nivel, así como la división de la  antigua Yugoslavia y de Checoslovaquia, más  el éxodo de jugadores rusos  que se produjo fundamentalmente hacia Israel, España y Estados Unidos, cambió el panorama del Ajedrez Mundial. En total surgieron alrededor de 25 países, la mayoría de gran nivel ajedrecístico.

Por otra parte, la oportunidad de superación personal y por equipos es en la actualidad mayor y mejor que nunca en la Historia del Ajedrez. El Internet, la Cibernética y la Comunicación ofrecen vías casi infinitas para el estudio y la práctica del Juego Ciencia.

Todos estos factores han posibilitado que los jugadores, y de hecho los países, progresen utilizando herramientas y métodos modernos; China, Vietnam, Perú y la India son ejemplos de superación. Unos avanzan y otros se quedan rezagados de acuerdo al interés y las condiciones de cada jugador y país, donde influye, no sólo el trabajo personal, sino también, la gestión de las respectivas Federaciones Nacionales a favor del desarrollo del deporte.

A tal efecto, comparto con los amigos lectores de PINAL CHESS  una breve valoración de la actuación del equipo dominicano masculino en la Olimpíada recién finalizada y su relación con la situación del Ajedrez nacional e internacional en la actualidad.

No se debe hacer leña del árbol caído, pero no señalar la realidad es ocultarla en perjuicio del presente y el futuro. Por eso es productivo ver algunas estadísticas y hacer unos comentarios sobre dicha actuación.

Ante todo hay que aclarar que todos los jugadores asistieron a Batumi con la disposición de tener un buen rendimiento y obtener decorosos resultados acorde, claro está, a las limitadas condiciones particulares de atención institucional, entrenamiento responsable y fogueo precompetitivos que presentaba cada uno de los 5 miembros del equipo.

República Dominicana comenzó #82 en el ranking  y terminó en el #84, lo que indica que jugó por debajo de sus posibilidades. De los primeros 15 países del área latinoamericana ocupó el lugar # 13.

Resultado de los encuentros del equipo dominicano

Derrotó  4 x 0 a Djibouti y a Namibia, pero esos resultados no son hazañas por ser países muy débiles en el Ajedrez.  Se venció fácilmente a Nicaragua que quedó finalmente en el lugar #121, lo que tampoco es un resultado a destacar como una gran victoria como publicó la prensa nacional, evidenciando un gran desconocimiento del Ajedrez internacional.

Perder con Panamá y Ecuador  1 x 3 no es un buen resultado, y de Zimbabwe 1.5 x 2.5 es realmente pésimo. Primera vez que un equipo puramente africano derrota a República Dominicana en la rama masculina. Los demás resultados son bastante lógicos aunque perder un punto con Mozambique no es del todo bien.

Resultados individuales

Analizando el comportamiento individual, vemos que el MF Carlos P. Abreu obtuvo una excelente actuación; todos los demás integrantes del elenco jugaron por debajo de su nivel y como atenuante de esto es el caso del MI Lisandro Muñoz que defendió el primer tablero, donde por lo general siempre son ocupados por fuertes rivales.  En el balance del ELO el equipo perdió en total 20 puntos, gracias a los 24,6 ganados por el Campeón Nacional Carlos Paul en el segundo tablero que compensó en algo la pérdida de más de 40 puntos de sus compañeros.

El MF Carlos Paul Abreu, Campeón nacional 2018, rindió una exitosa actuación en Batumi 2018.

La actuación del seleccionado dominicano estuvo distante a la de Estambul 2012, Turín 2006 o Calviá 2004, cuando se ocuparon posiciones por más de 15 lugares arriba en el resultado final comparado con Batumi 2018 y mucho más lejos de las excelentes actuaciones en Lucerna 1982 y Dubai 1986, donde el equipo nacional quedó entre los 35 primeros lugares (se debe señalar que fue antes de ocurrir la división de la URSS y otros países, tal como menciono en el primer párrafo de este trabajo)

República Dominicana vs Rusia, Estambul 2012. Desde entonces el país no termina en una posición decorosa.

El Ajedrez dominicano necesita realizar un análisis crítico de estos resultados para poder hacer la reingeniería adecuada para revertir la situación. Una reingeniería que comprenda también la transparencia económica, con su correspondiente Informe de los ingresos y gastos de las Olimpíadas.

Travel Subsidy Batumi  Dominican Republic  € 11 200,00

https://www.fide.com/images/stories/NEWS_2018/FIDE_NEWS/Olympiad/Travel_Subsidy_Batumi_Olympiad_2018_Report.pdf   

Los resultados de Batumi 2018 confirman que la calidad de nuestro Ajedrez está estancada, sin la necesaria renovación de jugadores de nivel y sin un futuro prometedor.

La debida atención al máximo nivel: el Presidente de Rusia,V. Putin, con la Delegación a la Olimpíada Batumi 2018 con sus ajedrecistas uniformados con la identificación del país.

Se impone que la Federación Dominicana de Ajedrez se siente a pensar, planificar y organizar un trabajo con alto rigor  técnico enfilado a elevar la calidad del deporte o seguiremos quedándonos rezagados a nivel continental mientras vemos que países como Ecuador, Perú, Panamá, Costa Rica, entre otros, avanzan notablemente.

No es digno que el país finalice en el lugar #84 en un evento que se celebra cada 2 años y que se puede organizar con tiempo su logística de entrenamiento, preparación y la debida atención a los jugadores. Pensar desde el uniforme y los boletos aéreos acertados de ida y vuelta, hasta el trabajo de un Entrenador a tiempo completo, olvidando la improvisación acostumbrada en los aspectos que pueden garantizar una exitosa participación.

Debe procurarse una sinergia entre jugadores y las autoridades encargadas del desarrollo del Ajedrez. Escasean verdaderos jugadores apasionados y deseosos de avanzar a base de esfuerzo y sacrificios, pero también falta la importante motivación institucional y una organización oficial eficiente capaz de descubrir y apoyar a los posibles jugadores interesados en su superación… como si fuera una bicicleta, una rueda ayuda a la otra, si falta una, es casi imposible avanzar.

Al centro el Campeón Nacional Juvenil, Josué Araujo Sánchez,  del “Proyecto Ajedrez Joven”,  un potencial miembro del Equipo  Nacional

Hay que comenzar desde ya dándole la importancia que merece el Ajedrez escolar y juvenil (este año no se han efectuado los eventos infantiles y juveniles y estamos finalizando 2018). Se debe diseñar una estrategia para el entrenamiento de las figuras jóvenes, planificar entrenamientos serios, responsables y con el personal debidamente calificado.

Si no somos capaces de pensar y actuar con ese objetivo, entre otros del desarrollo integral del Ajedrez, entonces busquemos otros aires que permitan ventilar con eficiencia el trabajo que necesita urgentemente el Ajedrez Dominicano.

 

By |2018-10-07T16:28:42+00:00octubre 7th, 2018|Historia / Cultura Ajedrecística, Opinión / Criterio|0 Comments

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Maestro Internacional de Ajedrez FIDE Trainer Licenciado en Economía Articulista